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fiabilidad redes de riego

Como continuación del anterior post, voy a plantear unas premisas para aumentar la fiabilidad de las redes de riego en grandes sectores de riego. Para Comunidades de Regantes más pequeñas algunas de las ideas expuestas también serán aplicables pero otras, en mi opinión, serán demasiado costosas. Por tanto los gestores de estas últimas deberían seleccionar y priorizar entre los diferentes parámetros planteados

La fiabilidad de las redes de distribución y la continuidad del suministro a los regantes se puede incrementar si se actúa sobre la reducción de la frecuencia de interrupciones y la reducción del tiempo de afectación.

La reducción de la frecuencia de las interrupciones se puede conseguir incrementando la calidad de sus componentes.

Las medidas a tomar en las instalaciones pueden ser las siguientes:

  • Mantenimiento preventivo de redes.
  • Reposición preventiva de componentes que hayan alcanzado su vida útil.
  • Vigilancia y control de las instalaciones: número de guardas destinados a tal misión, medios con los que cuenta, telecontrol, etc.

La reducción del tiempo de afectación puede conseguirse sobre la base de un adecuado seguimiento y de una sistematización de las averías, pudiendo actuar sobre los siguientes aspectos:

  • Monitorización y telecontrol de válvulas de seccionamiento.
  • Sistema de diagnóstico del fallo y de la mejor solución.
  • Acopio de materiales necesarios en la reparación de averías habituales.
  • Equipo especializado de actuaciones rápidas.

La reducción de la frecuencia de las interrupciones es la mejor forma de mantener la continuidad del servicio.

Todo lo comentado en el post anterior y que hacían referencia al control del agua suministrada es válido para mejorar la fiabilidad.

Debemos tener en cuenta que las averías más frecuentes en redes de distribución primarias y secundarias son:

  • Roturas en tubería de PVC orientado o PRFV por defecto de fabricación.
  • Exceso de presión en algunas redes que han provocada problemas en el funcionamiento de los hidrantes afectados: mal funcionamiento de las membranas de los pilotos regulador y limitador, problemas en los solenoides.
  • Corrosión de la tornillería en los terrenos agresivos.
  • Problemas en los variadores de frecuencia de los bombeos, ocasionados por sobretensiones durante las tormentas.
  • Problemas con la electrónica, las baterías, la comunicación y el servidor (por falta de capacidad) del telecontrol.
  • Obstrucciones en los hidrantes y rotura de paletas por las piedras que suele haber en el interior de la tubería en los primeros meses de funcionamiento , que han entrado en el proceso de montaje y que son difíciles de sacar por las válvulas de desagües.

Según el tipo de avería o deficiencia nos podemos ver obligados a una interrupción del riego en la zona afectada y a su reparación inmediatao nos permiten retrasar las reparaciones a periodos con menos afecciones a los regantes, a los periodos de mantenimiento programado o admiten reparaciones sin interrupción de servicio (avería de una bomba, con posibilidad de utilizar otra similar; hidrantes sin riego).

Los fallos o avería que pueden obligar a la interrupción del servicio son:

  • Rotura explosiva de la tubería o separación de los tubos por la unión.
  • Interrupción del servicio eléctrico por avería dentro de la estación de bombeo.
  • Avería en las estaciones de bombeo si solamente disponemos de un equipo.
  • Rotura de la teja de una válvula de desagüe (improbable).
  • Oxidación de las piezas especiales de calderería y de la tornillería

 

Cualquier otro tipo de fallo puede retrasase sin afectar al servicio aunque suponga una pérdida de agua (siempre que no sea excesiva) o incremento del coste energético.

Una vez identificadas las principales causas que afectan a la fiabilidad de las redes de riego, en el siguiente artículo propondré las soluciones para minimizar su afección.

Un saludo y feliz semana !

Jesús.

Estos últimos días están apareciendo en prensa diferentes noticias relacionadas con la rotura de tuberías de Poliester Reforzado con Fibra de Vidrio (P.R.F.V) en algunas obras de modernización de regadíos en Aragón.  La preocupación de las Comunidades de Regantes y agricultores ha ido en aumento al no ser averías puntuales sino, en algunos casos, todo lo contrario  al repetirse con pocos días de intervalo.

Los métodos de fabricación para los tubos de P.R.F.V son tres: mandril de avance en continuo, centrifugación y enrollamiento cruzado en continuo. Hasta donde tengo información las roturas sólo están afectando a tubos del primer tipo de fabricación: por  centrifugación.

Las tuberías plásticas en instalaciones a presión como pueden ser los regadíos pueden sufrir durante su uso algún tipo de  rotura que se puede asociar a  materiales defectuosos (defecto de fabricación o transporte en malas condiciones),  deficiente instalación (especialmente en tramos en curva, preparación del lecho de asiento de la tubería, anclajes de hormigón en codos,…) o incluso acumulaciones de aire por un llenado rápido al inicio de campaña o cierre de ventosas por un manejo inadecuado.

Para confirmar el correcto proceso de fabricación se realizan una serie de pruebas en fábrica según normas establecidas al efecto y que son bastante exigentes respecto a la resistencia a presión interna y cargas externas.  De esta manera se confirma que los materiales soportan las condiciones de funcionamiento para los que han sido proyectados.

De igual manera se realizan pruebas con las tuberías una vez instaladas para confirmar que el proceso ha sido el correcto.

Con las pruebas de fabricación e instalación suele ser suficiente para detectar los principales defectos y proceder a su subsanación antes de la puesta en servicio de las instalaciones.

Durante la explotación también puede realizarse algún tipo de maniobra incorrecta (como puede ser el cierre de válvulas o ventosas, llenado rápido de las tuberías al principio de la campaña) que también llevan asociada la rotura. Ahora bien estas roturas son puntuales, debidas a acumulaciones de aire o efecto succión y no parece que tenga nada que ver con las roturas que están ocurriendo de forma repetida.

Así pues, si el control se ha ido realizando y se ha superado de manera satisfactoria quedaría recurrir a la trazabilidad de los materiales en fábrica y en montaje para intentar identificar los lotes defectuosos.

Parece ser que todas las partes implicadas están trabajando para identificar la posible causa de estas roturas, aunque de momento no parece que sea fácil dar con ella al haberse superado todos las pruebas  de control de calidad habituales.