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estacin de bombeo(1)

Como habreis podido leer en los últimos post he hecho referencia al control de calidad y seguimiento del funcionamiento de las redes de riego. En muchas de estas instalaciones nos encontramos también con equipo de bombeo.

Debido al encarecimiento de la energía en los últimos años practicamente todas las instalaciones cuentan con  baterías de condensadores o la tecnología adecuada (variadores de frecuencia) que compense la energía reactiva generada por las instalaciones, de manera que la Comunidad de regantes responsable de la factura eléctrica, no tenga perjuicio económico por este concepto.

En la factura eléctrica mensual aparece la penalización por reactiva cuando el factor de potencia cosϕ tiene un valor menor a 0,95.

En las Comunidad de regantes la energía reactiva se puede resumir como el consumo por parte del transformador y de los motores de las bombas de energía desfasada (“sucia”).

Las penalizaciones se calculan por periodos, solamente para los excesos de energía reactiva consumida, fuera de los periodos valle y con la siguiente fórmula:

P = R (kVArh) – 1/3·E (kWh x Tr ( €/kw)

Siendo:

R: reactiva

E: energía activa

Tr: precio reactiva

La cantidad de energía reactiva por energía total se mide con el factor de potencia (estimado con el Cos ϕ):

11-8-2014 13.8.8 1Donde:

Energía activa consumida:   kWh

Energía reactiva consumida: kVArh

Cuanto más bajo sea el valor de Cos ϕ, más caro es el Tr y por tanto más cara es la penalización por la energía reactiva

Para evitar que las Compañías Eléctricas penalicen por esta energía “sucia”, es necesario instalar una batería de condensadores que contrarreste el efecto de los motores.

Independientemente de lo anterior es fundamental mantener y medir la eficiencia instantánea de los equipos de bombeo.

Si tomamos como referencia las directrices del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE):

– Eficiencia del Equipo de Bombeo > 0,650 (calificada como Excelente por el IDAE).

– Eficiencia < 0,450 (calificada por IDAE como inaceptable)

Entre estos valores se pueden tomar valores según curvas semejante a las penalizaciónes usada por las compañías suministradoras para penalizar los excesos de potencia en la factura eléctrica.

Las curvas características de las bombas hidráulicas nos señalan gráficamente la relación entre el caudal, altura, rendimiento y potencia absorbida en el eje de la bomba. La dependencia entre estos valores se obtiene en el banco de pruebas a velocidad constante. Entre las distintas curvas características, a distintas velocidades de funcionamiento de una bomba, se cumple la ley de semejanza de Newton. En el cambio de un número de revoluciones a otro, el caudal varía linealmente, la altura varía con el cuadrado y la potencia lo hace aproximadamente con la tercera potencia de la relación del número de revoluciones.

La intersección de la curva característica (a unas determinadas revoluciones) de una bomba con la curva resistente de una impulsión determina el punto funcionamiento del sistema. Las bombas con motor eléctrico trabajan a una velocidad constante. Para elegir la bomba adecuada para una instalación, seleccionaremos aquella bomba en la que el punto del funcionamiento del sistema coincida con su rendimiento máximo. Si las alturas de aspiración e impulsión se mantienen constantes el rendimiento será siempre el máximo, aunque, lógicamente, con el uso perderá rendimiento.

Si impulsamos directamente a la red y se modifican los caudales y las alturas manométricas, el punto de funcionamiento se desplazará de su punto óptimo reduciéndose su rendimiento. Así mismo, si las presiones en aspiración (positivas o negativas) se modifican el punto de trabajo se desplazará en la curva reduciéndose su rendimiento.

En estas condiciones de presiones y caudales variables, si queremos mantener unos rendimientos aceptables se deben instalar variadores de frecuencia que adapten las revoluciones de las bombas a los requerimientos del sistema. Si en algún momento los caudales solicitados son muy bajos, incluso con variadores los rendimientos serán bajos. Por esta razón es conveniente fraccionar los sistemas de bombeo con alguna bomba de menor tamaño.

Los rendimiento de las grupos de bombeo (motor+bomba) trabajando en condiciones estables pueden estar, en una instalación bien diseñada, por encima del 75 % y debido al elevado coste de la energía eléctrica es fundamental mantener la eficiencia y para ello llevar a cabo labores de mantenimiento y monitorizar los principales parámetros de los equipos.

Como ya indicaba en el último post “optimización de los equipos de bombeo”  tradicionalmente se han dimensionado los equipos de bombeo a partir de las necesidades de caudal y presión para una situación o escenario determinados. Por un lado,  el caudal punta de la red a la demanda, cuando cada regante gestiona libremente el tiempo de riego de su hidrante, se suele calcular por medio de la metodología de los caudales de Clement , a partir de las necesidades de agua de la alternativa de cultivos, entre otras consideraciones.

La presión que debe suministrar el sistema es la que el proyectista considere suficiente para que la totalidad de los hidrantes o un porcentaje elevado de los mismos dispongan de la presión de consigna o superior.

Sin embargo, la aparición de aplicaciones informáticas permite optimizar el dimensionado de las estaciones de bombeo y de las redes de riego. Ya sea por medio de hojas Excel (sólo para redes de riego sencillas y con pocos hidrantes) o software específico como es GESTAR los procedimientos de optimización determinan el mínimo coste total anual del sistema,  entendiendo dicho total como la suma del coste de amortización de la inversión y el coste de explotación, simplificando este último normalmente al coste energético.

En este proceso, al aumentar la altura disponible en cabecera, Hd, para el caudal de diseño Qd, existe una relación inversa entre el coste energético (creciente) y el coste de las conducciones de la red (decreciente), como se ilustra en la Figura 1. (Curva del coste anual total del sistema en función de la altura piezométrica disponible en cabecera, Hd , suma de los costes de amortización anual de las tuberías instaladas (CAT) y el coste de la energía (CE) necesaria al año). En el conjunto del coste energético, el término de energía (producto de la energía consumida (kWh) por el precio medio (€/kwh)) es el de mayor peso en las facturas eléctricas anuales según el sistema de tarificación vigente.

La curva de amortización de los materiales nos lleva a valores decrecientes conforme los diámetros de las tuberías son menores.  Todo lo contrario de lo que ocurre con la energía que debe suministrar el sistema para alcanzar la  presión de consigna por medio de una red de tuberías con diámetros menores  (y por tanto más económica).

Así pues, se trata de encontrar el mínimo punto de la curva de amortización de los materiales y de los costes energéticos.

Total annual cost vs available head pressure

Como sugiere la Figura, para una misma curva de coste de amortización de las tuberías (CAT) en función de la altura nominal de disponible en cabecera (Hd), las distintas evaluaciones que se puedan realizar de los costes energéticos anuales (CE1, CE2) en función de diferentes metodologías o tarifas aplicadas, conducen a distintos “diseños óptimos” (Hd1 , Hd2 ). Por tanto la cuantificación realista de los costes energéticos es de interés desde las primeras etapas del proyecto.

Según los últimos datos facilitados por la Oficina del regante de Aragón la modificación de los precios de las tarifas eléctricas va a suponer desde el mes de agosto de 2.013, un aumento entre el 10 y el 30% para la mayoría de comunidades de regantes. Por lo tanto conviene ser prudente a la hora de estimar los costes anuales del sistema y de su impacto en la decisión del punto de mínimo coste anual.

Para la optimización de los equipos de bombeo en regadíos conviene recordar que  la necesidad de altura en cabecera no es constante en el tiempo para una red de riego a la demanda. Debemos cambiar el caudal de cabecera de la red calculado por Clement por una nube de puntos que representan diferentes relaciones caudal y presión en cabecera.

He recogido de la publicación “mejoras en la predicción de costes de energía” presentada en el Congreso Nacional de Regadíos (España) por el equipo de investigación de GESTAR, la siguiente figura:

head pressure heights required vs flow

En la cual se ilustra para una red de riego real la nube de alturas requeridas en cabecera, remarcándose la altura máxima y mínima. Para cada caudal tenemos un amplio rango de presiones requeridas que el sistema debe ser capaz de suministrar si bien debemos de ser capaces de discriminar los valores que no van a ser representativos. Por medio de herramientas específicas podemos generar miles de escenarios aleatorios que nos ayudaran a discriminar las situaciones “excepcionales” y podemos ajustar la potencia de la estación.

La buena noticia es que disponemos de herramientas para modelar de manera muy sencilla, a la par que rigurosa, el comportamiento completo de una estación de bombeo  directo con cualquier tipo de regulación siguiendo una curva de consigna mediante una, o varias, bombas de velocidad variable (o bien siguiendo la curva neta de altura de impulsión de la asociación en paralelo, si todos los grupos son de velocidad fija). Para ello, basta con interpretar el conjunto de la estación de bombeo  como una Bomba Virtual cuyas curvas Altura de Elevación y Potencia Absorbida (o Rendimiento) vs Caudal Neto sean precisamente las Curvas de Operación de la estación de bombeo, es decir la Curva de Consigna impuesta a la EB, y la de Potencia Absorbida Total en función de Caudal Neto, para la composición y tipo de regulación empleada.

Es conveniente que el modelo de simulación permita configurar y comparar ágil y flexiblemente cualquier diseño de estación de bombeo, ofreciendo la opción de composiciones

con números arbitrarios de bombas de RPM constantes (BVF) y de RPM variables (BVV), de igual o diferente tamaño, pudiendo considerar, en el caso de que haya varias BVV, la actuación

de los variadores de forma secuencial (una BVV regulando la presión en cada momento) o simultáneamente (dos BVV regulando simultáneamente con la misma velocidad de giro), ya

que, como ilustra la Figura 13, los resultados en términos de rendimiento, potencia consumida, etc puede diferir notoriamente de unas opciones a otras.

Performance vs Flow

FIGURA 13. Curvas de rendimiento total obtenidas para una Estación de Bombeo según el diseño inicial y mejoras modificando los parámetros de regulación

Regulacion estacion bombeo

El procedimiento más habitual para dimensionar una estación de bombeo para una obra de regadío es el siguiente:

Determinar el caudal punta para la situación más desfavorable que coicide con el mes de máximas necesidades hídricas  de los cultivos.

Determinar el punto más desfavorable respecto a las necesidades de presión, suele ser el punto más lejano de la estación de bombeo, el más elevado o las dos cosas a la vez.

Buscar los equipos motobomba que nos dan un buen resultado en cuanto a rendimiento para la situación combinada de máximo caudal y máxima presión, eso sí, fraccionándolos para poder trabajar de  forma escalonada en función de la demanda.

Y para acabar, calcular la potencia entrando en la fórmula

2-7-2013 8.7.3 2

Sin embargo esta no es la solución más eficiente.

En primer lugar, aun estando el sistema funcionando para el 100 % de la superficie, las demandas cambian para diferentes meses, en función de los cultivos y de sus necesidades. El sistema, diseñado para la situación más desfavorable,  va a estar funcionando en un régimen para el que no lo hemos diseñado y con un rendimiento inferior al previsto (y mayores costes energéticos).

El bombeo tiene que adaptarse y ser flexible a la demanda.  Y no sólo eso, un buen diseño además supone que tiene que funcionar al máximo rendimiento en todos los casos.

Resulta que el escenario en el que aparece el caudal punta para el que hemos diseñado la estación va aparecer sólo unos días a lo largo del año.

Además el sistema no entra en funcionamiento al 100 % desde el primer día. La superficie puede ser transformada a lo largo de varios años. Otra vez nos encontramos que el punto de funcionamiento óptimo no va a ser el mismo y esto puede ocurrir durante años.

Por ejemplo, en  estos años nos encontramos que el ritmo de modernización de las parcelas se ha ralentizado pues ha aumentado el número de solicitudes para las ayudas oficiales para la mejora de las explotaciones y la administración (al menos en la Comunidad de Aragón) está dilatando la aprobación de estas ayudas.

Así pues es de fundamental importancia calcular la curva de demanda (o de consigna)  y posteriormente elegir la curva de los equipos de bombeo y de la estación en su conjunto que se adapte a la curva de demanda con el mejor rendimiento.

Otras pautas de optimización de los bombeos pasan por organizar los turnos de bombeo para conseguir alturas homogéneas y funcionamiento optimizado en las franjas de tarifa más económica.

Otro aspecto fundamental que se debe de tener muy en cuenta es el mantenimiento adecuado de los equipos de bombeo con sus correspondientes protocolos y la figura del personal de mantenimiento es fundamental.

Una vez que las instalaciones de bombeo ya están ejecutadas y en funcionamiento es también muy recomendable la realización de auditorías energéticas y de funcionamiento de los equipos. Estas auditorías permiten identificar mejoras en la gestión y en los equipos que pueden llevar asociadas importantes ahorros económicos.

Nota: la imagen de cabecera está tomada de la presentación de las Jornadas Técnicas impartidas por el grupo GESTAR en la EUPSH en junio de 2.013

Obetivos gestion energia Hace poco tiempo asistí al curso “Gestión energética en entornos industriales” organizado por el Colegio de Ingenieros Industriales de Aragón y me pareció muy interesante la conclusión que recalcó el ponente Eduardo Ruiz Fuertes:  “La clave de la eficiencia energética en una planta industrial (podemos extrapolar a cualquier organización, en nuestro caso por ejemplo Comunidades de regantes) está en gestionar la energía, la aplicación de tecnologías eficientes es un instrumento de mejora de la eficiencia pero no el único ni siquiera a veces el más rentable. Sin duda alguna más eficaz de todas las medidas es tener procesos eficientes.

Interesante opinión cuando podemos encontrarnos ante el reto de mejorar y optimizar la gestión energética de un negocio y buscando la mejor tecnología para aplicarla a su explotación. Sin embargo resulta que la mejor solución la tenemos en nuestras manos y no es necesario ni invertir para conseguir mejorar los resultados:  analizar como estamos funcionando y comprobar si tenemos margen de mejora. Siempre vamos a encontrar la misma respuesta: algo podemos mejorar.

Sólo después de mejorar los procesos debemos pasar a la siguiente etapa de mejora de la gestión energética: la aplicación de medidas de mejora y eficiencia energética.

Desde luego que llegar a este punto no es algo que se consiga fácilmente. Necesitamos una estructura organizativa que se responsabilice de las medidas y verificaciones. Es imprescindible contar con un responsable de la gestión energética y, en función de la dimensión del negocio, de un equipo de apoyo. En mi opinión, en el caso de organizaciones con procesos complejos, el responsable debe pertenecer a la organización de manera que sea capaz de conocer en profundidad los procesos y puede ser la mejor opción para la gestión energética si bien la formación y experiencia son imprescindibles y si es necesario se debería recurrir a expertos externos.

La organización energética incluye también la definición de objetivos y su seguimiento. Algo tan evidente en cualquier organización no siempre se lleva a cabo y resulta ser una gran oportunidad de mejora.  Recomiendo no incorporar una larga lista de objetivos, más vale que tengamos pocos objetivos, importantes y medibles objetivamente para así poder realizar un seguimiento sistemático y documentado.

Es preferible que los objetivos sean relativos a la unidad de producción. En el caso (por ejemplo de Comunidades de regantes)  donde no es posible medir la producción, se puede referenciar el objetivo al volumen de agua bombeada:  € gasto energético/m3 volumen agua bombeado.

De esta manera independiente del consumo total de agua anual (en función de la climatología, cultivos implantados) podemos analizar en el tiempo, durante varios años, la gestión de la energía.

Éste es un simple pero clarísimo ejemplo de objetivo medible y planificable de antemano. Con sólo dos valores, por un lado el consumo energético que proviene de la factura de la compañía suministradora y por otro el consumo de agua que será contabilizado por medio del telecontrol de la red de riego.

No podemos mejorar si no sabemos lo que tenemos, si no lo medimos. Y para llevarlo a cabo tiene que haber alguien encargado, responsable e implicado. Alguien que se crea la necesidad de mejorar y que hay posibilidad de mejorar.  Evidentemente hay muchas más oportunidades para mejorar la eficiencia energética de nuestra industria o Comunidad de regantes que podemos compartir y discutir tanto en éste como en otros post.

Por cierto: Feliz año 2.013 para todos !!!

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La competitividad parece ser un clavo ardiendo al que agarrarse para intentar la supervivencia de nuestro negocio en este momento de disminución de ventas e ingresos. La disminución de costes por medio de la eficiencia en la gestión de la energía es uno de los caminos que nos puede llevar hacia la competitividad y sostenibilidad de las empresas, cooperativas,… del medio rural en general.

Llegados a este punto, nos encontramos con dos noticias, una buena y otra mala.

La buena, que desde la administración ya se han dado cuenta de esto y desde hace años están trabajando en ello y no sólo eso, sino que están apoyando económicamente para que se cumplan una serie de objetivos. La administración central ya planteó en el año 2.003 la Estrategia Española de Ahorro y Eficiencia Energética (E4) que se entrecruza con otras dos en el ámbito de la sostenibilidad: la Estrategia Española del Cambio Climático y Energía Limpia (EECCEL), y el Plan de Energías Renovables (PER)3.

Si bien la EECCEL  indica que el sector agrícola tiene un reducido peso en el total de la demanda (3,5% de los consumos energéticos finales) también reconoce que es un sector estratégico en el que las medidas de eficiencia energética pueden tener una elevada importancia en su futuro; tanto por reducir sus costes energéticos como por ayudar a la sostenibilidad del desarrollo rural.

Los planes que desarrollan la E4, el Plan  de Acción específico para el periodo 2008-2012 (PAE4 2008-2012) y el Plan de Acción 2011 – 2020 han previsto unas apoyos públicos  con  un valor medio anual (para el último plan) de 500 millones de euros, sin embargo…

…el presupuesto público del último Plan destinado al sector agrario es de 8 millones de euros, menos de la mitad respecto a los 18 millones del anterior.

Efectivamente, la mala noticia es que se reduce el presupuesto. En este momento no está nada claro que este año se convoquen las subvenciones para el uso eficiente de la energía y aprovechamiento de energías renovables.

Las Comunidades autónomas vienen firmado Convenios de colaboración con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), con objeto de llevar a cabo las medidas encaminadas a facilitar la consecución de los objetivos previstos en los Planes de Acción.  En el caso de la Comunidad Autónoma de Aragón, mediante los convenios realizados se alcanza una financiación pública de hasta el 75 % del coste de algunas de las acciones.

Estas ayudas suponen una tremenda  oportunidad para el sector para la realización, por ejemplo, de auditorías energéticas. Este tipo de auditorías tienen como objetivo detectar posibles ineficiencias en la gestión del agua y/o de la electricidad así como de plantear soluciones (que también cuentan con apoyo de fondos públicos).

Es de esperar que la colaboración entre las CC.AA y el IDAE continúe y pueda seguir apoyando estas líneas de mejora que a la vez redundan en una mayor competitividad y sostenibilidad de nuestras explotaciones.

Foto: jagmosaicos.blogspot.com

La electricidad no deja de estar en las primeras páginas de los periódicos, la reforma energética y la repercusión en el consumidor de los nuevos impuestos es la última noticia referente al sector eléctrico. Las subidas de precios se mantienen desde hace ya tiempo, la última derivada del aumento del IVA.

¿Pero cuanto nos cuesta la electricidad? Pues según el BOLETÍN MENSUAL DE INDICADORES ELÉCTRICOS Y ECONÓMICOS en su apartado “Facturación por el suministro de electricidad del consumidor medio” encontramos la respuesta: depende de la tarifa contratada. Para mayor claridad mirar las interesantes tablas que mostramos más abajo.

En los contratos de baja tensión la destaca la diferencia en el precio a favor de los contratos con discriminación horaria y potencia contratada menor de 15 Kw.  O sea que para pequeños suministros puede ser interesante cambiar de tarifa, siempre y cuando las características de nuestra instalación lo permitan.

Por otro lado destaca el importante incremento de precio entre los periodos  estudiados, que suponen valores entre el 6,5 y 12,2 % para los contratos de baja y alta tensión hasta potencias de suministro hasta 36 Kv, las más habituales para consumo en domicilios y PYMES.

“Facturación por el suministro de electricidad del consumidor medio” Dic 2009 – nov 2010

http://www.cne.es/cne/doc/publicaciones/iap_indicadores-Mar2011.pdf

“Facturación por el suministro de electricidad del consumidor medio”. Jun 2009 – may 2010

Ante estos datos, que ponen de manifiesto el incremento de precios y las perspectivas que hemos comentado al principio del artículo, nos queda la opción de buscar la eficiencia y el ahorro en el consumo y en la facturación.

Lo anterior es aplicable en todos los casos, y especialmente cuanto mayor sea el consumo, como en las PYMES, explotaciones agroindustriales, explotaciones con instalaciones de bombeo como Comunidades de Regantes,…

El primer paso sería preguntarnos ¿Con quién negociar? Y ¿disponemos de la información técnica necesaria para pedir ofertas?

Puede ser importante disponer de apoyo técnico especializado para la petición de las ofertas, recepción, evaluación y comparación de ofertas y por último para el seguimiento de la facturación.

Variadores de velocidad y arrancadores progresivos son los elementos más utilizados en la industria y otras instalaciones con equipos electromecánicos (bombas) pero ¿qué aportan estos equipos electrónicos?

Estos equipos controlan los motores, reduciendo el consumo y alargando la vida de los equipos.

En el caso de los arrancadores progresivos se consigue una puesta en presión progresiva del fluido en la canalización. De esta manera reducen pico de intensidad que el motor demanda en el arranque (3.5 veces la nominal)  frente a 9 veces la nominal que el motor demanda sin este dispositivo).

Con  este arranque (y parada) progresivo se minimizan los efectos producidos por golpes y vibraciones, sobre todo reducción de los golpes de ariete y de válvulas (en presencia de la red eléctrica).  Por tanto se disminuye la  fatiga de las tuberías con la disminución de los fenómenos de depresión y sobrepresión.

Los variadores de velocidad gestionan  la carga de trabajo de las bombas ajustando el punto de funcionamiento modificando la velocidad del motor y actuando sobre las bombas para aportar el caudal demandado en cada momento a la presión requerida con el mínimo consumo de energía.

La principal  ventaja que presenta es el ahorro en potencia activa y reactiva. La potencia es proporcional al cubo de la disminución de la frecuencia.  La Potencia es proporcional a (N/Nn)3

Por ejemplo, reducir la velocidad de una bomba al 80% solamente requiere el 64% del par (0,8 × 0,8). Y esto no es todo: para producir el 64% del par sólo se requiere el 51% de la potencia (0,64 × 0,8), debido a que el requerimiento de potencia se reduce en el mismo sentido.

Cuando el caudal baja de determinados valores, el rendimiento que se consigue con el variador de velocidad está en torno al 40 %. Es superior al rto que se consigue a velocidad fija, pero es un rendimiento bajo. El variador puede mejorar la eficiencia respecto al funcionamiento de la bomba sin él, pero no consigue que la eficiencia sea alta para todo el rango de caudal. Así pues, para caudales significativamente por debajo del punto de funcionamiento óptimo de la bomba tenemos que pensar en otras soluciones, como equipos independientes.

Estos equipos pueden ser una buena solución para ahorrar electricidad en instalaciones con equipos de bombeo.

Un análisis de la facturación actual así como de las características técnicas de los equipos nos permitirán realizar el estudio técnico económico y analizar su viabilidad. En esto consiste una parte de las denominadas auditorías energéticas.

Pues por el principio. Es fundamental que en la fase de diseño, durante la redacción del proyecto, se tenga muy en cuenta la gestión  de los equipos  con suministro eléctrico que se están proyectando.

Por ejemplo, tendremos que elegir entre diferentes tipologías de equipos de bombeo con diferentes rendimientos y eficiencias en función de las cuales estimaremos los costes energéticos de explotación.

Estas previsiones aparecerán, por un lado,  en el  anejo de costes energéticos,  y por otro lado en el análisis de viabilidad del negocio.

Vamos a contar por tanto con unos datos de inestimable valor y que nos van a servir como datos objetivo de referencia  para hacer seguimiento futuro de costes y estudiar desviaciones.

Por otro lado, si nos encontramos ante explotaciones agroindustriales, sistemas de riego colectivo presurizado,…  es decir ante instalaciones con una demanda energética elevada (cientos de kilovatios instalados),  va  a ser de vital  importancia disponer de información, para analizar al final de la campaña y tomar  decisiones.

Es importante apostar por incluir en el proyecto dispositivos electrónicos que nos  faciliten  la información de cómo están comportándose los equipos y si están cumpliendo con los parámetros de diseño. De esta manera podremos tomar las decisiones de manera objetiva.

Hace un tiempo la instalación de estos equipos contaba con el hándicap de que el personal encargado de la gestión no estaba preparado ni formado para su manejo. Actualmente el personal de mantenimiento propio puede acceder a cursos de formación para este tipo de equipos y capacitarse sin ningún tipo de problemas. Además las interfaces  tienden a ser bastante amigables y “comprensibles” desde un punto de vista no altamente cualificado.

Por otro lado los equipos son cada vez más robustos y permiten su instalación a la intemperie o en sencillas edificaciones que no son más que cuatro paredes en medio de territorios bastante inhóspitos.

Algunas ventajas de los equipos electrónicos es que aumentan  la vida útil de los equipos que comandan. Por ejemplo los arrancadores progresivos  o  variadores de velocidad.

Los analizadores de redes, además, nos van a informar de la potencia consumida, horas de funcionamiento, tensión de entrada, factor de potencia, armónicos,…

También el Telecontrol de los sistemas de abastecimiento de agua y redes de riego colectivas nos permiten hacer un  seguimiento del consumo agua y periodo de consumo.

Así pues, el correcto dimensionamiento teniendo en cuenta la gestión de los equipos en relación al coste energético es uno de los aspectos más relevantes para  ahorrar en el consumo energético de nuestra explotación.

El otro aspecto que considero relevante es disponer de los elementos necesarios para monitorizar las instalaciones y poder conocer como están funcionando. De esta manera podremos detectar la “enfermedad” lo antes posible y recurrir al médico-ingeniero disponiendo de toda la información para la toma de decisiones.

La eficiencia energética (o ahorro energético) en todos los procesos es uno de los aspectos más importantes para conseguir explotaciones viables y rentables.

Los costes de explotación dependientes de la energía han ido aumentando de manera constante durante los últimos años.  Por otro lado, el mercado eléctrico también ha sido objeto de cambios normativos que afectan a la contratación, por un lado, y al dimensionado y gestión de las instalaciones.

Por estas razones conviene:

– Establecer objetivos respecto al consumo de energía y hacer un seguimiento de estos objetivos.

– Adecuar el contrato con la compañía comercializadora, de acuerdo con la gestión de las instalaciones teniendo en cuenta los periodos de máximo consumo.

– Renovarlo periodicamente aprovechando la liberalización del mercado, solicitando varias ofertas.  Para ello se hace imprescindible:  disponer de la información técnica necesaria, la petición de las ofertas al mayor número posible de empresas comercializadoras (en función de la potencia y del coste recomendamos  solicitar hasta unas 10 ofertas) y, por último, la recepción, evaluación y comparación de ofertas de forma uniforme.

– Analizar costes energéticos comprobando la facturación respecto a los objetivos establecidos y que no hay errores en la facturación, excesos de potencia,  energía reactiva,…

– Estudiar la posibilidad de aprovechar los equipos electrónicos para conseguir ahorro energético: variadores de velocidad, baterías de condensadores,…

– Posibilidad de acogerse a ayudas y subvenciones relacionadas con el Ahorro y Eficiencia  energética .

El ahorro energético que se puede obtener no es de ninguna manera despreciable, algunos datos señalan que se pueden conseguir (por ejemplo en instalaciones de Comunidades de regantes se han alcanzado ahorros de hasta el 30 %).